Profesor de Literatura Capítulo XXI ¿Puede Any quedarse a dormir?

Lista de capítulos

NARRADOR OMNISCIENTE

_____________________________________________________________________________________________________________________

Ken abrió los ojos al sentir que la almohada se movía de arriba abajo…

Entonces se dio cuenta que era el estómago de Any. Sonrió e intentó no moverse.

La habitación estaba oscura y se asustó, no sabía qué hora era… 

Con cuidado, muy despacio, se levantó haciendo el mínimo movimiento brusco. Logró estar de pie, se vio así mismo completamente desnudo y se colocó el bóxer.

Observó a Any, la cubrió con delicadeza con otra sábana, tomó el teléfono y fue hacia la sala.

Vio la hora, cerca de las nueve de la noche “¿Qué le digo a la mamá?” se dijo así mismo, pero no había vuelta atrás, él tenía que afrontar toda la responsabilidad. Así que decidió marcar…

El timbre del teléfono sonó cinco veces pero no respondían… Luego volvió a marcar y esta vez respondieron a la primera timbrada.

-¿Sí, con quién hablo?

-Soy yo, Señora Bautista…

-¿Qué pasó Profesor, Ken?

-Any se quedó dormida, quería ver si usted le permitía quedarse esta noche pero si no, entonces la llevo en una hora.

-Jajaja… Admiro su franqueza, profesor. (Dijo con tono sarcástico.)

-Disculpe… No entiendo… (Ken se puso nervioso al escuchar esa risa.) 

-Hijo… ¡Pero si ya la has besado! ¿Qué crees que pueda pensar de lo que me preguntas?.. Any es mayor de edad, pregúntale a ella si desea quedarse… Además ustedes creen que no me he dado cuenta…

-¿Que nos queremos? (Dijo con valentía.)

-No, de que están juntos, de que salen juntos… Que no sólo eres su profesor… Ella ya me lo dijo… ¿Qué cosa puede hacer Any, que yo no me voy a dar cuenta? ¡Ya lo sabía!… Sabía que esto era cuestión de tiempo…

-Usted tiene razón… (Ken bajó la cabeza y suavizó la voz.) Debí ser más franco con ella y con usted… Pues sí, nos hemos besado… Pero la razón es seria… Ella y yo… Estamos enamorados desde casi dos semanas. Aunque le pedí formalmente que sea mi novia hace poco.

-Tranquilo, no eres un niño… Sé que eres responsable, peroooo… Tendrán que hablar con el padre de Any… No creo que esto le guste.

-Gracias, me siento avergonzado por no habérselo dicho antes, pero sí… Any y yo hablaremos con el padre. También con usted. Dejaré que Any siga dormida, mañana la llevaré a clases y al final del día iremos a su casa.

-Cuando quieran. Igual su padre no estará toda la semana por el medio hermano y yo prefiero que ustedes estén bien seguros de lo que tienen y hacen.

-Gracias de nuevo. Hasta luego, le diré a Any que le llame al llegar a la escuela.

-¡Cuidado con tocar a mi hija! (Añadió la madre.)

-No se preocupe… ¡La cuidaré!

Muy tarde para Ken escuchar esa advertencia que tuvo que disimular con un disparo rápido de palabras.

Colgó el teléfono y Any salió de la habitación vestida sólo con ropa interior… 

-¿Quién era?

-Era tu mamá, la llamé para que pudieras quedarte a dormir…

-Uyyy… ¿Y qué te dijo?

-Me dijo que sabía lo que hay entre nosotros… Eso me dejó un poco nervioso… Y me dijo que te pregunte a ti si es que quieres quedarte a dormir, que seas tú la que tome esa decisión. 

-¿Estaba enojada?

-Creo que sí… Mañana hablamos de eso… Ahora descansa, pequeña.

Any caminó hasta donde él estaba y se sentó en sus piernas…

-Tengo hambre… ¿La pizza nunca llegó? (Any bostezó, tenía esa cara somnolienta con voz de pulga inocente.)

-¡Oh mi amor! (A Ken le dio ternura verla así bostezando.) ¿Mejor vayamos a dormir, sí?

-No… Es que… Tengo hambre… ¿Qué hora es? (Any frotó sus ojos, se levantó de sus piernas y caminó hasta la ventana del despacho.)

-Son como las nueve… (Ken vio desde donde estaba sentado el inocente y hermoso cuerpo de Any, no podía dejar de verlo.)

-¿Quieres ir a cenar?

-No… Bueno… (Any giró su cabeza por encima de su hombro derecho, lo miró con rostro resignado pero coqueto y dijo con voz más suave.) No importa… Mañana comeré pizza en la tarde… Ahora… No creo tener taaaanta hambre… (Añadió una sonrisa y luego regresó la mirada a la ventana.)

-¡Eres tan astuta! Jajajaja… (Se acercó a ella y la rodeó con sus brazos, mientras depositó tiernos besos en el cuello de Any.) ¡Pídeme lo que quieras! (Besó más su cuello.) ¡Y te lo daré si puedo!

-Gracias… Tú, también puedes pedirme lo que quieras.

-Pediré pizza… Y mientras tanto podemos darnos una ducha tibia. (Dijo él.)

-¿Juntos? (Dijo ella girando para verlo a los ojos.)

-No lo sé… ¿Tú qué piensas?

-Pues, creo que no… 

-Está bien, yo respeto eso.

Ken volvió a pedir pizza, esta vez no dejaron al repartidos media hora tocando la puerta, luego cada quién pasó a darse una ducha.

Any al salir se quedó con la bata de baño y así se metió a la cama antes habiéndose secado bien los cabellos con la toalla.

Al terminar de comer los dos estaban tan cansados… Sólo se dejaron llevar por el sueño.

El profesor abrazó a Any pegándole a su cuerpo y ella acurrucándose en el espacio que él le otorgaba, así los ojos de ambos fueron cayendo en profundo sueño, sus respiraciones se unificaron en pequeñas inhalaciones de aire que los relajó por completo.

En el mismo lugar despertaron, juntos. 

Se alistaron, salieron de la casa y fueron hacia la escuela. Any llamó a su mamá para avisar que ya estaba a punto de ir a clases.

En la tarde Ken la invitó a escuchar su conferencia.

***

-Vivimos este mundo pensando que la libertar es comprada… ¿Libertad para qué? ¿Para amar?

¿Qué es el amar sin el sentir? Si cuando tocamos descubrimos el mundo real con los ojos de la piel.

¿Qué es el amar sin el sentir? Si cuando miramos cerramos los ojos para no ver lo que nos hace daño.

¿Qué es el sentir sin el amar? Si cuando amamos el sacrificio cumple el papel principal.

Amamos no porque nos han enseñado a amar sino porque necesitamos sentir… ¿Qué es el amor sin los sentidos? Si cuando escuchamos la voz de la vida nos guía a un mismo camino.

Hoy no cerraré los ojos, ni evitaré tocar, ni me negaré a escuchar porque cuando amo necesito sentir que estoy vivo, necesito sentir que soy libre, que no le hago daño a nadie y que nadie me hace daño a mí.

¿Cómo viviremos este mundo sin libertad? ¿Libertad para qué?
…Para amar.

Ken estaba leyendo el último pensamiento de su libro y todos después de haber escuchado con atención unos diez poemas de este recopilatorio, se levantaron y aplaudieron.

-¡Gracias, profesor Ken! Por entregarnos algunas de esas valiosas escrituras, pensamientos y poemas de todos sus años en esta escuela. Los alumnos no pueden estar mejor motivados en sus respectivas escuelas profesionales para poner pasión a las letras, para mentalizarse el transcurso y la estancia mientras, esta, su segunda casa los forma. (Dijo el profesor Sosa.) Creo que a todos nos encantaría que nos hable un poco de usted y también de cuándo encontró el gusto por las letras.

Ken desde su asiento, acercó el micrófono y se dispuso a hablar.

-Muchas gracias, profesor Sosa, alumnos, colegas en general… 

Por mucho tiempo había estado sólo aislado entre columnas de libros que definían los sentimientos, los sentidos, los pensamientos, el transcurso de las épocas, el cambio brusco de la percepción humana, el congelamiento de expresiones hasta la modernidad… La destrucción de la sensibilidad… La sensibilidad es algo que casi se ha perdido, ahora el sensible o susceptible se considera patético y aburrido… Yo me considero sensible y susceptible y eso me hace sentir humano, me hace sentir orgullo… Se ha perdido todo valor, sobre todo el valor más anhelado, el amor… Siempre he leído acerca del amor, es algo de lo que no puedo dejar de aprender… 

Pienso ahora que es la mayor motivación que encuentran algunos para cualquier realización en la vida, y a pesar de eso “Yo” no sabía su significado real… 

Es tan distinta la ficción de la realidad… Es tan distinto leer de aquello que vivirlo en “verdad”. ¿Quién no se ha refugiado alguna vez para escapar de esto, de esa gran responsabilidad? Porque así le llaman; “Responsabilidad”… 

Yo lo hice, era algo de lo cual quería tener información mas no práctica, quizá por eso muchos a mi alrededor creyeron que era una persona fría, triste, amargada, pero eso no era así. 

Sí me aislé yo mismo en mi mundo de letras porque era y es mi vida, porque incluso cuando estaba en el ejército mi mente estaba en otro lugar, tenía que revolcarme en el lodo pero a la vez una voz interna me alentaba… “La palabra” ¿Qué sería el aprender sin las letras? Hasta lo más complicado tiene descripción, tiene impresión, tiene una historia, un poema.

Y… Ahora… Hace unos meses he descubierto recién lo que… Me hace sentir vivo. Y es… Otra vida ajena a la mía… Una persona que… empezó a llenar muchos vacíos… Quizá porque me recordó quién era, me recordó qué necesitaba. “Estar acompañado” “Hablar de mí a otros”, pues… que necesitaba entablar comunicación no sólo con libros, crónicas, ensayos, obras teatrales etc.

Me cerré a creer que nadie era lo suficiente buena para no hacerme daño, pero la soledad me hizo ver la verdad… En algún libro lo leí y este tenía razón… “No es bueno que el hombre esté solo”… ¿Por qué? ¿Es acaso que se perderá a pasiones sin sentido y desvergonzadas que aumentan la frialdad de su ser, que no fijan la estabilidad y lo humano? 

No, el hombre no debe estar solo porque entonces no descubriría que hay un mejor motor para encender en su vida que el corazón de una compañía. Esto lo impulsaría más rápido, lo llenaría de fuerzas lo cargaría con batería nuevas todos los días a todas horas…

Eso es lo que ha hecho mi compañía… Me ha entregado su confianza, su alma y ahora mi deber es cuidar de su corazón además de guiarla en todo lo que pueda.

Any, empezó a sentirse expuesta y nerviosa pero a la vez no podía creer lo que escuchaba.

Me he enamorado como nunca pensé hacerlo de alguien, como nunca antes alguien ha podido definir esa palabra. 

Ella es Joven, su nombre es Any, Any Bautista, es una excelente estudiante de primer ciclo…. Y… Y aunque tengo todavía tantos miedos que vencer, quería comenzar con este…

Sé que muchas personas se burlarán de mí o de ella por la distancia de nuestras edades, pero lo que ustedes no saben es ¿Cuándo te tocará a ti enamorarte, no sólo de las letras sino de alguien que ama las letras? 

A mí me tocó… siento que “tarde”, pero gracias a Dios que fue tarde porque sino no hubiera podido fijar mis ojos en ella.

No quiero exponerla más así que…

Sean perseverantes, en todo… Porque la valentía no es algo que nazca en la personalidad sino que se aprende, se utiliza cuando no hay más solución que afrontar los temores…

Tú no tengas miedo de soñar, no tengas miedo a enamorarte, no tengas miedo de expresar lo que necesitas que otros escuchen porque el tiempo se va muy rápido y cuando mires atrás y veas que lo has desperdiciado, va ser peor que una pesadilla en la que pierdes más que alguien valioso… Vas a perderte a ti mismo.

¡Si tu momento es hoy, hazlo hoy!

No dejes las letras…

Ken terminó con esas palabras recordando dentro de sí que había perdido muchas cosas en el pasado pero que había conseguido algo más valioso que su propia vida. 

La contempló entre todos mientras ella le regalaba esa sonrisa, la misma sonrisa de esa clase equivocada, de ese saludo extraño, de esas arduas horas de estudio y todas esas eternas clases privadas.

FIN.

_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

“El fin de una historia es el comienzo de otra.” – Anónimo

¿Te gustó el capítulo?

0 / 5

Tu calificación:

Suscribirse
Notificar de
guest

0 Comments
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios